Hoy he estado pensado, es un día especial, aunque parezca un día cualquiera para las demás personas, gente con historias diferentes y parecidas entre sí, pero, ¿ sabes por qué? Hoy hace dos meses que supe que estarías aquí cuando te necesitara, fue el día que comencé a sonreír de felicidad por ti, fue el día que decidí que no me arrepentiría de nada que hiciera en el pasado porque gracias a él estás hoy tu aquí, compartiendo un trocito de mi vida, un trocito que espero que cada día que pase vaya creciendo en los dos.
¿ Sabes? Aún recuerdo el día que empecé a sentir algo por ti, te mire y lo supe en ese momento, quería tenerte en mi vida, para mí, mío. Estarás harto de escucharlo en películas, es cierto, en un momento dado miras a una persona y sabes con certeza que es esa persona y ninguna otra, sabes que te hará feliz, que no te lo podrás sacar fácilmente de la cabeza.
La sonrisa que ves dibujada en mis labios todos los días es tuya, tú has sido el que se ha esforzado por sacarme una mueca de alegría, has dado color a mi vida, a tu manera. Ahora mismo, si te fueras, no podría soportarlo.
Sería echar de menos tu olor, tus besos, tus miradas, tu sonrisas, tus palabras, tus gestos, tu forma de andar, esa frase que tanto me encanta escuchar, oírte gritar bajito, tus enfados, tu orgullo, tu estupidez, sería echarte de menos, echar de menos las pequeñas cosas que daban sentido a mi vida entre otras cosas.
Mi inspiración se basa en ti, ¿ qué sería un escritor sin inspiración? Nada. Cada escritor, cada artista, cada cantante, se inspira en una persona en concreto para escribir, pintar o cantar. Te debo muchas cosas y solamente te pido un último favor no me faltes nunca. No quiero tener que pensar en aquel día y tener que romper a llorar, ver cómo me consume por dentro porque te has marchado. Te quiero, lo sabes.